AI Agents / Cómo funcionan
Qué mide cada agente, y qué no
Cada informe dice de dónde sale cada cosa. Esta página lo reúne todo en un sitio, y se escribe sola desde el propio plugin: si un agente cambia de método, este texto cambia con él.
Lo medido y lo opinado no son lo mismo
Los hechos los saca el plugin: milisegundos, tipos declarados, clics hasta cada página. Lo que decide qué importa es un modelo, y eso es un juicio.
La diferencia importa cuando algo no cuadra. Si el número está mal, es un fallo del plugin y hay que arreglarlo. Si el número está bien y la conclusión no te convence, es una opinión, y se puede discutir: al final de cada agente hay un buzón para decirlo, y se lee.
Por eso cada hallazgo lleva su «¿Cómo lo sé?»: dentro está el dato con el que se sostiene. Y por eso cada informe termina diciendo lo que no ha podido comprobar, en vez de callarlo.
Lo que hacen todos igual
Ninguno devuelve una lista de avisos: todos deciden un orden y dicen qué no te compensa tocar.
Antes de enseñarte nada, un segundo agente revisa los hallazgos sin ver las conclusiones del primero, buscando afirmaciones que vayan más lejos de lo que la prueba sostiene. Sus objeciones se quedan dentro del informe.
Si por el camino uno ve algo que es de otro agente, lo dice y te deja el siguiente análisis a un clic, con tu web ya puesta. Y si lo que ve depende de otra página de tu sitio, va a mirarla antes de opinar.
Al final de cada informe está el análisis entero convertido en un encargo, con los datos en crudo, para pegarlo en el chat que uses y ponerlo a trabajar.
⚡ Velocidad de carga
Se mide tu página con Lighthouse y se lee qué tienes instalado. Con los dos datos delante, el agente decide el orden.
La página se mide con Lighthouse a través de PageSpeed Insights, en móvil. De ahí sale el desglose del tiempo hasta que se ve lo principal: el servidor, la descarga y lo que tarda el navegador en dibujar.
Después se lee el código para saber qué tema y qué plugins carga, y si hay caché activa. No tiene sentido recomendarte instalar algo que ya tienes.
Con eso delante decide el agente.
Los datos de visitantes reales solo aparecen si tu web tiene tráfico suficiente en Chrome. Si no los hay, se dice.
Hasta dónde llega:
- La medición la hace Lighthouse en un laboratorio, no tus visitantes: es una página cargada una vez, desde un sitio que no es el tuyo y con una conexión que no es la suya.
- Los datos de visitantes reales solo aparecen si tu web tiene tráfico suficiente en Chrome. Si no salen, no es que estén bien: es que no los hay.
- Se mide la página que has pedido, en móvil. Otras del mismo sitio pueden cargar cosas distintas y tardar otra cosa.
- Los milisegundos que se prometen al arreglar algo son una estimación de Lighthouse. Nadie ha aplicado el cambio y lo ha vuelto a medir.
- Para saber qué tienes instalado se lee el código que sirve la página, sin ejecutar JavaScript: un plugin que se cargue después con un script aquí no se ve.
- No se toca nada de tu web. Solo se lee.
Metodología actualizada: 24 de agosto de 2026
🎯 Experiencia de conversión
Se lee el código de tu web y se sacan hechos comprobables. No se navega ni se pulsa nada, así que no hay tasas de conversión inventadas.
Se descarga el código que sirve tu web y se leen hechos comprobables. Los formularios campo a campo. Qué acciones se ofrecen y cómo se llaman. La estructura de la página, si el móvil está contemplado y qué señales de confianza das.
Con eso el agente decide qué dificulta terminar.
No se navega la web ni se pulsa nada. Así que no se comprueban colores, tamaños reales ni qué ocurre al pulsar. Lo que no se puede saber, se dice.
Hasta dónde llega:
- Este análisis no usa datos de visitantes ni calcula ninguna tasa de conversión.
- La web se ha leído, no se ha navegado: no se ha comprobado el contraste de colores, el tamaño real de los botones ni qué ocurre al pulsar.
- No se ha enviado ningún formulario ni se ha tocado nada de la web analizada.
Metodología actualizada: 24 de agosto de 2026
🏷️ Datos estructurados
Se lee lo que tu código declara y se compara con lo que la página enseña. No se valida el JSON: se comprueba si dice la verdad.
Se descarga el código que sirve la página y se leen todos los bloques de datos estructurados. El JSON-LD uno a uno, los microdatos que suele poner el tema y el RDFa si lo hay.
De cada bloque se saca qué tipos declara y qué afirma sobre precios, notas, opiniones, teléfono, dirección y fechas. Se cuenta cuántas veces sale cada tipo en la misma página. Así se ven los pisotones entre el tema y los plugins.
Después se lee el texto visible y se compara con lo declarado.
No se ejecuta JavaScript, así que un marcado que se inserte al cargar no se ve. Y se mira una sola página: otras pueden llevar un marcado distinto.
Hasta dónde llega:
- Lo que Google exige para cada resultado enriquecido está copiado a mano de su documentación el 2026-08-26, porque Google no lo publica en ningún fichero. Si lo ha cambiado desde entonces, esta parte se ha quedado vieja.
- Se lee el código que sirve la página, no lo que Google acabe haciendo con él: que el marcado sea correcto no garantiza resultados enriquecidos.
- Se mira una sola página. Otras del mismo sitio pueden tener un marcado distinto o contradictorio.
- No se ejecuta JavaScript: si tu marcado lo inserta un script al cargar, aquí no se ve.
- No se comprueba si los datos declarados son ciertos fuera de la página: solo si concuerdan con lo que la propia página enseña.
Metodología actualizada: 25 de agosto de 2026
⭐ Reseñas de Google
Se lee el texto que pegas y se compara con las catorce políticas de Google. Nada más: ni tu web, ni tu ficha, ni las demás reseñas.
Se lee el texto que pegas y nada más. Ni tu web, ni tu ficha de Google, ni las demás reseñas.
Cualquier motivo de reclamación que Google acepte sale de lo que está escrito en la reseña. Así que es ahí donde se mira.
Se compara con las catorce políticas de contenido de Google, copiadas de su documentación y no resumidas.
Lo que no se puede saber se dice. No se comprueba que la reseña exista, ni quién la escribió, ni si lo que cuenta pasó.
Hasta dónde llega:
- Solo se ha leído el texto que has pegado. No se ha comprobado que esa reseña exista en Google, ni quién la escribió, ni si lo que cuenta pasó de verdad.
- No se ha mirado tu negocio ni tu web: todo lo que se dice aquí sale de lo que está escrito en la reseña, que es de donde sale cualquier motivo que Google acepte.
- Que una reseña incumpla una política es un juicio sobre lo que dice su texto, no una garantía: la última palabra la tiene Google, y puede no darte la razón.
- No se ve quién está detrás de la cuenta que la escribió. Si sospechas de una campaña organizada, aquí solo se ve lo que está escrito.
- Las políticas están copiadas de la documentación de Google el 27 de agosto de 2026. Si Google las ha cambiado desde entonces, esta parte se ha quedado vieja.
Metodología actualizada: 27 de agosto de 2026
